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martes, 14 de junio de 2016

Un revolucionario biomarcador para pacientes con tumores cerebrales

Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) y la Fundación Instituto Valenciano de Oncología han obtenido un nuevo biomarcador que permite evaluar la respuesta al tratamiento de forma temprana y no invasiva en pacientes que sufren metástasis cerebrales, según ha informado la institución académica en un comunicado. 

Su utilización en la práctica clínica "ayudaría a mejorar la atención a estos pacientes, evitaría intervenciones que pueden incidir negativamente en su evolución y permitiría plantear terapias alternativas de forma temprana más adecuadas para cada caso". 

El biomarcador está basado en un parámetro que ofrece información "fundamental" para conocer el estado y evolución del tejido cerebral: la difusión del agua y su variación en una metástasis cerebral asociada a la evolución clínica de ésta. 

Según explica David Moratal, investigador del Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular de la UPV, "los cambios en la difusión del agua, que resultan en variaciones espaciales de los valores del coeficiente de difusión aparente en lesiones metastásicas, pueden cuantificarse mediante análisis de imagen por resonancia magnética y ser presentados en forma de mapa de difusión funcional". "Los valores extraídos de la resonancia magnética sobre la difusión del agua pueden correlacionarse directamente con la evolución clínica de la metástasis. De este modo, el biomarcador proporciona una predicción fiable de la respuesta al tratamiento de la lesión cerebral", ha añadido David Moratal. 

Obtención del biomarcador 

Para desarrollar este biomarcador, los investigadores valencianos estudiaron un total de 25 casos de metástasis de 16 pacientes: analizaron la imagen obtenida mediante resonancia magnética (IRM), tanto antes de iniciar el tratamiento por radioterapia como después del tratamiento, estudiando la variación de la difusión del agua en el área de la metástasis. "De las 25 lesiones analizadas, en siete de ellas había una parte de la lesión cerebral que progresaba de forma adecuada; en ocho se estabilizaba la enfermedad; y en diez se agravaba. 

Este corpus constituye la base para saber cómo actuar ante nuevos pacientes, disponiendo de un biomarcador de imagen que nos permite identificar la respuesta de la lesión al tratamiento sometido y pudiendo corregir éste durante su aplicación", ha descrito. Este hecho "permitiría aumentar el éxito del mismo y, con ello, la tasa de supervivencia de los pacientes que se han de ver sometidos a sesiones de radioterapia cerebral". Este trabajo fue presentado en la última edición de la Conferencia Anual de la Sociedad de Ingeniería en Medicina y Biología (Engineering in Medicine and Biology Society).

FUENTE: El Mundo

miércoles, 11 de mayo de 2016

Científicos coreanos desarrollan un modelo 3D de un tumor cerebral

Un equipo de científicos surcoreanos ha desarrollado un modelo tridimensional de un tumor cerebral, que permite observar los avances del quiste fuera del cuerpo humano y descubrir cómo y por qué un tumor desarrolla resistencia contra los medicamentos anticancergígenos.

Unos científicos especializados en bioingeniería del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST), liderado por el profesor Kim Pil Nam, anunció el miércoles 11 haber concretado dicho modelo de tumor, consistente en una matriz en 3D que permite cultivar células tumorales.

Gracias a este modelo, los investigadores consiguieron verificar también el proceso por el cual las células tumorales provocan metástasis en los tejidos circundantes.


FUENTE: KBS World Radio

miércoles, 23 de marzo de 2016

Reducen más 70 % metástasis cerebral en cáncer de pulmón con la silibinina

Investigadores del Instituto Catalán de Oncología (ICO) de Girona han conseguido reducir en más de un 70 % la metástasis cerebral de pacientes con cáncer de pulmón gracias a la silibinina, una sustancia natural que se extrae del cardo borriquero, han informado fuentes del Instituto.

Los investigadores del ICO han descubierto que una sustancia natural, la silibinina, ha reducido entre un 70 y un 85 % la metástasis cerebral de dos pacientes con cáncer de pulmón avanzado y que habían recibido previamente quimioterapia y radioterapia, pero sin experimentar ninguna mejoría.

Con la silibinina, en cambio, ha mejorado su calidad de vida y han reducido sus lesiones cerebrales.

"De momento, hemos descubierto que tiene efectos paliativos pero no sabemos si aplicando el tratamiento en fases más precoces podríamos conseguir no sólo paliar, sino también curar", apunta Joaquim Bosch, oncólogo del Servicio de Oncología Médica del ICO Girona y colaborador del estudio.

La silibinina es una sustancia natural que se extrae de las semillas de la planta Silybum marianum, más conocida como cardo mariano o cardo borriquero.

Hace años que se estudian sus propiedades medicinales, pero no se conseguían resultados porque, suministrada por vía oral, el cuerpo absorbía muy poca cantidad.

Pero ahora, gracias a una nueva formulación de la farmacéutica Euromet Megafármac, los pacientes absorben más cantidad y, por lo tanto, notan sus efectos medicinales.

Los investigadores del ICO Girona -encabezados por Javier Menéndez, jefe del Laboratorio de Metabolismo y Cáncer- han probado el tratamiento en dos enfermos con metástasis cerebral de cáncer de pulmón, y en las últimas semanas han empezado con dos afectados más.

Se trata de pacientes con la enfermedad muy avanzada y a los que no se les puede ofrecer ningún otro tratamiento; y todos ellos han presentado claras muestras de mejoría, aunque los investigadores advierten de que sin más recursos ni más investigación no se pueden sacar conclusiones definitivas.

"Queremos entender cómo funciona y cómo podemos aplicarlo en otras enfermedades; y para ello necesitamos financiación", advierte Menéndez y, de hecho, el siguiente paso de su investigación está claro: elaborar un estudio clínico que permita comprobar con datos objetivos la efectividad de la silibinina en la lucha contra el cáncer.

Además, este descubrimiento abre la puerta a nuevas opciones de tratamiento para los pacientes con cáncer de pulmón, pero también podría tener aplicación en metástasis cerebrales de otros cánceres y en tumores cerebrales primarios como el glioblastoma multiforme.

El cáncer de pulmón es la primera causa de muerte por cáncer a nivel mundial. Un 30 % de los pacientes presentan metástasis en el cerebro a lo largo de su evolución, y estas metástasis son un reto médico porque los únicos tratamientos disponibles son la quimioterapia y la radioterapia, y tienen una actividad limitada.

Ahora, la silibinina se presenta como una nueva arma que podría acabar con las metástasis cerebrales.

Este descubrimiento es el fruto de varios años de trabajo, pues ya en el 2011 el ICO Girona inició una línea de investigación para explorar la actividad de la silibinina en el cáncer de pulmón, y en 2013 se presentaron varios estudios que demostraban que esta sustancia natural tenía actividad antitumoral en líneas celulares y ratones.


FUENTE: eldia.es

lunes, 4 de enero de 2016

2015: Más pasos de gigante para vencer al cáncer


Estos son solo algunos ejemplos de la batalla que la ciencia libra contra el cáncer, seleccionados por EFEsalud, y en muchos de ellos participan grupos de investigación españoles:

Inmunoterapia

Activar o quitar los frenos del sistema inmunológico para que combata a las células cancerígenas ya es una realidad en cánceres como el melanoma o los de la sangre. Pero cada año la precisión en los tratamientos es mayor y, sobre todo, intentan llegar a nuevos tipos tumorales.

Y este es el caso del cáncer de pulmón, que hasta ahora se resistía a la inmunoterapia. Este año se han aprobado ya fármacos inmunomoduladores (nivolumab y pembrolizumab) contra el tumor de pulmón no microcítico, en el subtipo no escamoso, que se da en 2 de cada 3 casos de uno de los cánceres más mortales y frecuentes.

Una terapia inmunológica que ha demostrado aumentar supervivencia en los pacientes que ya han recibido quimioterapia. Además, se está estudiando su efecto en primera línea en lugar de la quimioterapia al ser tratamientos muy prometedores con unos efectos tóxicos diferentes.

La inmunoterapia también se investiga como opción para otros cánceres como el gástrico, el de hígado o el de colon. En este último, “se están investigando múltiples moléculas como pembrolizumab, tremelimumab, nivolumab, ipilimumab, urelumab y otros muchas; y para alguna de ellas tal vez debamos seleccionar mejor a los pacientes tratados, posiblemente los que presentan inestabilidad de microsatélites”, explica Aitana Calvo, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Terapias dirigidas

Otra de las vías de investigación en auge es el hallazgo de nuevos anticuerpos monoclonales que se dirigen contra los antígenos o marcadores de la célula tumoral disminuyendo así el daño en las células sanas y los inhibidores de las vías de activación que inhiben la proliferación celular y permiten la muerte de las células dañadas impidiendo así que se multipliquen.

Así, este año se han presentado tres anticuerpos monoclonales en menos de un mes que han revolucionado el tratamiento contra el mieloma, un tipo de cáncer de médula ósea producido por una degeneración del ADN de las células plasmáticas para el que apenas había terapia farmacológica y que es prácticamente incurable.

También se han visto ensayos mes de diciembre en la reunión de la Sociedad Americana de Hematología (ASH por su siglas en inglés) relativos al inhibidor midostaurina, una esperanza contra la leucemia mieloide aguda, la más grave, después de una década sin nuevos fármacos, o el Estudio Green que prueba que el obinutuzumab combinado con quimioterapia que contribuye en la leucemia linfática crónica a eliminar gran parte de las células cancerosas.

Vacunas terapéuticas

Otras estrategias terapéuticas novedosas y prometedoras que se están investigando son las vacunas terapéuticas contra los antígenos tumorales, produciendo una respuesta inmune que permita reconocer y destruir las células tumorales, prevenir que el tumor vuelva a desarrollarse (gracias a la “memoria” del sistema inmune) o eliminar los restos de células tras otros tratamientos.

Otras áreas de investigación importantes serían los tratamientos con virus oncolíticos, que infectan preferentemente las células tumorales ya sea de forma natural o mediante modificaciones producidas en el laboratorio para que se dirijan contra antígenos específicos del tumor como el EGFR o el HER-2, multiplicándose en el interior de la célula tumoral y ocasionando su destrucción.

Terapia génica

Otro tipo de terapias que se encuentran todavía en fase de experimentación sería la terapia génica que trata de introducir material genético en células vivas mediante virus, liposomas o nanopartículas.

Mediante estos tratamientos se intenta destruir las células tumorales, impedir su crecimiento, intensificar la reacción inmunitaria del paciente al cáncer o hacerlas más sensibles a los efectos de otros tratamientos.
Se cultivan los llamados linfocitos T citotóxicos que han invadido el tumor de un paciente, se identifican los que tienen mayor actividad antitumoral en el laboratorio, se modifican si es preciso, se cultivan y se infunden de nuevo en el paciente. Este tipo de terapias se estudió primero en melanoma, pero actualmente se está investigando en todo tipo de tumores sólidos y hematológicos.

Diagnóstico

Encontrar nuevas vías de diagnóstico que faciliten la detección precoz del cáncer es otro de los objetivos de la ciencia. Y una de ellas es la biopsia líquida que a través de una extracción de sangre permite identificar mutaciones para aportar información sobre el pronóstico.

“Es una técnica mínimamente invasiva -apunta la doctora- que proporciona información sobre cómo evoluciona el tumor en el paciente, cómo se hace resistente a los distintos tratamientos, permitiendo además el diagnóstico precoz de la recidiva”.
“Actualmente existen muchos estudios en marcha sobre la biopsia líquida para cáncer de colon y de recto, mama y otros”, apunta Aitana Calvo, oncóloga en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Y, en este campo, este año ha destacado la técnica desarrollada por científicos del Vall d’Hebron Instituto de Oncología de Barcelona que, a través de una punción lumbar, analiza el ADN circulante en el líquido cefalorraquídeo lo que permite diagnosticar, pronosticar y afinar en el tratamiento de los tumores cerebrales sin necesidad de realizar una biopsia de tejido cerebral.

Clasificación genética

Actualmente existen distintos grupos nacionales e internacionales que están trabajando en la clasificación molecular de los distintos tipos de tumores como el cáncer colorrectal para conocer los subtipos según sus características genéticas, lo que permitiría abordarlo de forma personalizada como ya ocurre con el cáncer de mama.

“Cada vez somos más conscientes de que el cáncer de colon, el cáncer de pulmón o los distintos tipos de tumores no son una única enfermedad, sino distintas enfermedades más o menos agresivas y que responden de modo diferente a los distintos tratamientos”, señala la especialista.

Además, científicos del Consorcio Español del Genoma de la Leucemia Linfática Crónica (LLC), han establecido el catálogo genético de esta enfermedad que identifica 60 genes claves cuyas mutaciones provocan el desarrollo del tumor y, por primera vez, incluye también como causa de esta leucemia mutaciones en zonas del lado oscuro del genoma o ADN basura, una región que cada vez más, en contra de lo pensado hace años, se muestra útil para entender el genoma humano. Los resultados se publicaron en la revista Nature.

Metástasis

Otro de los hitos del 2015 en el campo de la investigación básica también cuenta con participación española. Un equipo integrado por investigadores del Centro Nacional de Investigación Oncológica (CNIO) de España, del Weill Cornell Medical College y del Memorial Sloan Kettering Cancer Center ha desvelado los mecanismos por los que los tumores eligen a qué ógano dirigen la metástasis y preparan el terreno.

El estudio, publicado en Nature, corrobora la existencia de los exosomas, una pieza clave en el proceso de la metástasis. Los investigadores recopilaron indicios de que los tumores lanzan millones de vesículas cargadas con proteínas y material genético, llamadas exosomas, que actúan como avanzadilla del tumor y cuya misión es conseguir que los órganos de destino estén preparados para acoger las células tumorales.

Así, los exosomas provocan en el órgano de destino la respuesta molecular necesaria -inflamación, vascularización… – para acoger las células tumorales. Cuando éstas llegan al órgano, el entorno es perfecto para proliferar.


FUENTE: EFE Salud

lunes, 28 de septiembre de 2015

Hallan mutaciones comunes en diferentes metástasis cerebrales

Josep Tabernero, investigador principal del estudio

Las metástasis cerebrales evolucionan de forma independiente, desarrollando alteraciones genéticas comunes que, en más de la mitad de los casos, no se detectan en el tumor primario. Así lo revelan los resultados de un estudio internacional en el que han participado investigadores del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona y del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) y en el que se ha secuenciado el exoma completo (la parte del gen que contiene la información que dará lugar a las proteínas) de 86 metástasis cerebrales, tumores primarios y tejido normal. Las metástasis procedían mayoritariamente de cánceres de pulmón (38 casos),de mama(21 casos) y carcinomas de células renales (10 casos), según informan fuentes del Hospital Vall d'Hebron.

Del ensayo, publicado en la revista «Cancer Discovery», se desprende también que muchas de estas mutaciones genéticas se asocian a la sensibilidad a determinadas proteínas (PI3K, AKT, mTOR, CDK) y a los inhibidores de HER2 i EGFR. Si tenemos en cuenta que los tratamientos para las metástasis cerebrales se diseñan a partir de las muestras del tumor primario, la información que aporta el estudio es relevante porque identifica mutaciones genéticas que no se habían detectado hasta ahora, que son comunes en la mayoría de metástasis, y las asocia con diferentes grupos de proteínas que podrían convertirse en dianas terapéuticas viables para nuevos tratamientos dirigidos, según precisan fuentes del centro barcelonés.

El doctor Josep Tabernero, jefe del Servicio de Oncología Médica del Vall d’Hebron, director del VHIO, y uno de los participantes en el estudio, explica que «la información que aporta este estudio es relevante porque abre la puerta a poder diseñar en el futuro tratamientos más personalizados para los pacientes con metástasis cerebrales; una situación clínica en la historia natural del cáncer que actualmente tiene muy mal pronóstico y para la que no disponemos de tratamientos muy eficaces».

Dianas terapéuticas válidas
«De momento, gracias a este ensayo, hemos observado que hay características genéticas comunes en diferentes mutaciones que comparten muchas de las metástasis cerebrales analizadas y, a partir de aquí, hay que seguir investigando en esta línea para confirmar que pueden convertirse en dianas terapéuticas válidas para el tratamiento», asegura Tabernero.

En un 53% de los casos analizados en el estudio se ha observado al menos una alteración genética no detectada en la biopsia del tumor y, en la mayoría de estos casos, están asociadas a una mayor sensibilidad a diferentes grupos de proteínas, que podrían convertirse en vías para diseñar terapias individualizadas a partir de inhibidores de las mismas.

«El descubrimiento de que las mutaciones genéticas de la metástasis cerebral pueden ser diferentes de las del tumor primario del que deriva, comporta un nivel añadido de complejidad a la hora de conocer las características de la enfermedad y determinar el tratamiento óptimo para el paciente. Si sólo tenemos información del tumor primario, no sabremos qué características tiene la metástasis cerebral y cómo tratarla. Esto implica que debemos estudiar y caracterizar en profundidad no sólo el tumor primario, sino también las metástasis cerebrales que genera para mejorar el tratamiento», apunta Joan Seoane, profesor de la ICREA, director de Investigación Translacional del VHIO en el Hospital Universitario Vall d’Hebron y participante en el estudio.

La investigación también ha revelado mutaciones que predicen la sensibilidad a los inhibidores de EGFRy de HER2 (por ejemplo trastuzumab, gefitinib, cetuximab, erlotinib, lapatinib) en 26 casos, en dos de los cuatro genes evaluados.

Un cáncer con pocas opciones de tratamiento

Las metástasis cerebrales, especialmente las que proceden de melanomas y carcinomas de pulmón y de mama, son el tumor más frecuente en el cerebro y tienen muy mal pronóstico. Cada año se diagnostican unos 200.000 casos sólo en los Estados Unidos, y la media de supervivencia oscila entre los tres y los 27 meses después de la diseminación metastásica en el cerebro. Por desgracia, las opciones de tratamiento son limitadas y la mayoría de los ensayos clínicos actuales en los Estados Unidos excluyen a los pacientes con metástasis cerebrales.

Las metástasis cerebrales representan una necesidad no satisfecha en la atención oncológica actual. Aproximadamente entre un 8 y un 10% de los pacientes con cáncer desarrollará metástasis cerebrales, y más de la mitad de estos pacientes morirá en pocos meses después del diagnóstico.


FUENTE: ABC