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martes, 21 de junio de 2016

Usan “microburbujas” para llevar la quimioterapia al cerebro

Uno de los grandes problemas para llevar medicación directamente al cerebro está a punto de ser solucionado.

Ese “problema” se llama barrera o membrana hematoencefálica, una suerte de muralla biológica que impide que sustancias demasiado grandes logren llegar a nuestro órgano pensante, incluidos muchos de los fármacos que usamos actualmente (como la quimioterapia). Esto es bueno y malo a la vez, pues protege a nuestro cerebro de toxinas cerebrales, pero impide que podamos tratarlo de algunas enfermedades.

Ahora, gracias a un grupo de investigadores franceses, cuyo trabajo se ha publicado en Science Translational Medicine, es posible que el problema con el tratamiento de tumores cerebrales pueda solucionarse gracias a microburbujas de quimioterapia.

Microburbujas de quimioterapia, ¿la solución contra el cáncer cerebral?

Aunque se probó un método similar con el Parkinson, usando “burbujas celulares” para llegar medicación directamente a las neuronas y que no fuesen reconocidas como toxinas por la barrera hematoencefálica, esta vez el método es un poco distinto. No se mandarán microburbujas de quimioterapia directamente al cerebro, sino que dichas microburbujas servirán para abrir temporalmente la barrera y dejar pasar grandes dosis de fármacos.

Si los resultados de la investigación son positivos, los tumores cerebrales no serían el único objetivo de esta nueva forma de tratamiento, ya que las enfermedades neuronales como el Alzheimer, el Parkinson o incluso las secuelas de los ictus podrían recibir tratamiento gracias a este novedoso método.

¿Cómo funcionan las microburbujas de quimioterapia?

El procedimiento de estas microburbujas es un poco complejo. En primer lugar se inyectarían pequeñas burbujas de gas en la sangre envueltas por un revestimiento natural. Tan solo duran 4 minutos pero, a la vez, se aplicaría un ultrasonido directamente en un área específica del cerebro. Esto haría que las burbujas vibrasen, abriendo la barrera hematoencefálica. De momento tan solo se ha probado en 15 voluntarios afectos de un tumor llamado glioblastoma cerebral

Durante los ensayos clínicos se está usando un dispositivo llamado SonoCloud implantado dentro del cráneo de los voluntarios, haciendo la técnica más precisa, junto al uso de un medicamento quimioterápico llamado carboplatino. Con tan solo 2 minutos de uso el dispositivo consigue hacer llegar el medicamento al cerebro.

Según los primeros resultados, tras un máximo de seis tratamientos de este estilo al mes, la resonancia magnética indicaba que la cantidad de quimioterapia era cinco veces mayor en el cerebro que usando los tratamientos habituales. De momento es complicado saber los efectos de este novedoso tratamiento a largo plazo, y evidentemente será necesaria más investigación al respecto durante muchos años, con un mayor número de pacientes, para poder asegurarnos una eficacia y seguridad.


FUENTE: www.omicrono.com/

jueves, 12 de noviembre de 2015

El talón de Aquiles del cáncer cerebral más inabordable

La posibilidad de administrar quimioterapia para tratar tumores cerebrales inabordables hasta la fecha ya es casi una realidad. Un equipo de investigadores del Centro Sunnybrook (Canadá) ha demostrado por vez primera que es posible atravesar la barrera hematoencefálica, la que restringe el acceso de sustancias al torrente sanguíneo cerebral, través de ultrasonidos y administrar un tratamirento quimioterápico a un paciente con un cáncer cerebral.

Cada individuo tiene una barrera hematoencefálica, una especie de barrera protectora hizo normalmente restringe el paso de sustancias del torrente sanguíneo en el cerebro que lo protege de las sustancias químicas tóxicas. De no existir, muchas sustancias nocivas llegarían al cerebro afectando su funcionamiento y tornando inviable al organismo.

Hata la fecha, la barrera hematoencefálica ha sido un importante obstáculo para administración de los tratamientos, comenta Todd Mainprize,, investigador principal del estudio y neurocirujano del Hurvitz Brain Sciences Program del Centro Sunnybrook. Y ahora, los investigadores han sido capaces de «abrirla temporalmente» para administrar la quimioterapia directamente en el tumor cerebral.

Microburbujas

¿Cómo? Tal y como explican en un comunicado los investigadores administraron en un primer momento el medicamento anticancerígeno; a continuación infundieron «diminutas burbujas microscópicas» en el torrente sanguíneo del paciente. Las microburbujas son mucho más pequeñas que los glóbulos rojos y alcanzan el torrente sanguíneo sin causar daño. Posteriormente los investigadores utilizaron una de técnica de ultrasonidos de resonancia magnética guiados de baja intensidad para dirigirse directamente a los vasos sanguíneos de la barrera hematoencefálica que rodea al tumor. De esta forma, las ondas emitidas repetidamente por los ultrasanidos comprimen y expanden las microburbujas, lo que provoca que la tupida malla celular que protege la barrera hematoencefálica se afloje y, en el momento en el que ‘baja la guardia’ y se abre es cuando el fármaco antitumoral se introduce y accede a las células cancerígenas que tiene como diana.

«Algunos de las terapias más prometedoras y novedosas para el tratamiento de tumores cerebrales malignos no son capaces de alcanzar las células tumorales debido a la barrera hematoencefálica», señala Mainprize. En su opinión, esta técnica «abrirá nuevas oportunidades para ofrecer tratamientos mucho más eficaces que los existentes».
Aunque se trata de un único caso, «su éxito de este caso es gratificante y supone una esperanza para muchos pacientes sin opciones de tratamiento», reconoce Kullervo Hynynen, del Instituto Sunnybrook.

Durante 8 años, ocho años, Bonny Hall mantuvo su cáncer cerebral controlado gracias a la medicación, pero desde hacía un año éste no cesaba de crecer y precisaba una terapia más agresiva. Sus médicos pidieron a la paciente 56 años de edad si quería ser la primera en el mundo en probar un tratamiento que admnistrar la quimioterapia a través de la barrera hematoencefálica. Y Bonny no lo dudó.

A las 24 horas del tratamiento los investigadores observaron con las técnicas de imagen que el cáncer se había reducido. Y lo comprobaron con el análisis de las biopsias del tumor al día siguiente. La quimioterapia había alcanzado zonas que hasta la fecha eran inaccesibles.

Los resultados abren una ‘nueva frontera’ en el tratamiento de los trastornos del cerebro, señalan los investigadores. Así, el éxito de esta investigación abre la posibilidad de la administrar terapias farmacológicas en las áreas del cerebro protegidas por la barrera hematoencefálica, desde los tumores cerebrales, pasando por la enfermedad de Alzheimer y algunos trastornos psiquiátricos.

Este caso, el primero de 10 participantes de este estudio, es la prueba de que la técnica es viable, segura y eficaz. Los demás pacientes ya están tienen programada su cirugía para extirpar las áreas inaccesibles de su tumor cerebral.


FUENTE: ABC

martes, 14 de abril de 2015

Microesferas para atacar el tumor cerebral más agresivo


Un equipo de investigadores españoles ha diseñado un tipo de microesferas para liberar de forma controlada una molécula capaz de inhibir el crecimiento del glioblastoma y reducir su malignidad. Es la primera vez que se utiliza esta combinación para abordar este tipo de tumor.


El glioblastoma es un tumor cerebral muy agresivo que se caracteriza por su falta de respuesta a la radio y quimioterapia convencional. Estudios recientes sugieren que la recurrencia del glioblastoma puede deberse a la resistencia a las terapias de un grupo de células inmaduras iniciadoras del tumor.
Anteriores investigaciones proponían un tratamiento potencial para el glioblastoma que podría consistir en la diferenciación de dichas células iniciadoras seleccionando a las que conducían a un tipo de tumor más benigno y susceptibles a las terapias estándar.
Ahora, en el trabajo publicado en Oncotarget, el equipo –formado por científicos pertenecientes a la Unidad de Investigación de Enfermedades Crónicas del Instituto de Salud Carlos III (UFIEC- ISCIII), del Hospital 12 de Octubre y de la Universidad de Santiago– ha logrado ralentizar la proliferación de células iniciadoras de glioblastoma obtenidas de pacientes utilizando una proteína con propiedades inductoras. La proteína, denominada BMP7, contrarresta el crecimiento de las células iniciadoras y reduce su tipo indiferenciado y más maligno.
Lo más novedosos del trabajo es el uso de microesferas que proporcionan una liberación eficaz de BMP7 durante varias semanas. Los dispositivos han sido fabricados en un material biocompatible, que una vez trasplantado se va degradando de manera paulatina, permitiendo la salida de BMP7 al entorno tumoral y frenando el crecimiento de un modelo preclínico de la enfermedad.
Las investigadoras de la UFIEC- ISCIII consideran que este tipo de terapia selectiva dirigida a las células que inician el tumor podría trasladarse en un futuro a la clínica y combinarse con la terapia convencional citorreductora (quimioterapia o radioterapia).

FUENTE: La Razón