Mostrando entradas con la etiqueta radioterapia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta radioterapia. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de febrero de 2016

Una alteración bioquímica, responsable de la resistencia de tumores cerebrales agresivos

Científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona han identificado la alteración bioquímica y molecular que provoca la resistencia a la radioterapia y la quimioterapia en el glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo. El hallazgo podría permitir, en un futuro, diseñar nuevas terapias más eficaces.
El glioblastoma es la manifestación más agresiva de los tumores cerebrales. Debido a la elevada capacidad invasiva y su crecimiento descontrolado infiltrativo, es un tumor especialmente difícil de tratar. Actualmente, el tratamiento establecido para los pacientes con estos tumores consiste en la combinación de cirugía (cuando es posible), radiación y quimioterapia.

Esta terapia combinada ha resultado ser parcialmente eficaz, aumentando la supervivencia global de los pacientes alrededor de 15 meses. Sin embargo, esta aproximación sigue siendo ineficaz para erradicar completamente las células malignas y, por desgracia, las recurrencias son otro de los hechos característicos de este cáncer.

Un equipo de investigadores del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), junto con el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge, la Universidad de Barcelona, ​​el Hospital Universitario de Bellvitge y el Instituto Catalán de Oncología, ha identificado una alteración molecular común en el glioblastoma.

Los científicos han observado que las células de este tipo de tumor albergan un defecto intrínseco común que consiste en una incapacidad para degradar su material genético durante la apoptosis, la forma más importante de muerte celular programada inducida por la radioterapia y por agentes quimioterapéuticos. Los resultados se publican en la revista Neuro-Oncology.

Este defecto está relacionado con una enzima: la endonucleasa activada por caspasas, DFF40 / CAD. Esta enzima, esencial para que la célula degrade su ADN durante la apoptosis, aparece disminuida y localizada de manera incorrecta dentro de las células tumorales en comparación con las no tumorales.
Los investigadores han observado que la sobreexpresión de la enzima permite a las células de glioblastoma degradar correctamente su contenido genómico, de acuerdo a lo que se espera de una muerte celular apoptótica.

La degradación del ADN durante la apoptosis es esencial para que la posterior eliminación de los restos celulares se produzca de forma correcta. De hecho, la falta de degradación y eliminación del material genético proveniente de células malignas podría acarrear consecuencias perjudiciales para el organismo, como el rebrote de nuevos procesos tumorales, a menudo más agresivos que el original.

Diseñar terapias más eficaces

A pesar de los esfuerzos realizados durante la última década, hasta ahora no se había encontrado ningún defecto genético ni bioquímico común en células de glioblastoma. El descubrimiento, los bajos niveles de expresión de la enzima endonucleasa DFF40 / CAD observados y la deficiencia para degradar y compactar de forma adecuada su material genético, constituyen un potencial marcador molecular en este tumor.

Además, el hecho de que esta alteración se haya observado en todos los casos estudiados hace pensar en su posible relevancia de cara a entender la agresividad de este cáncer. Los investigadores esperan que estos nuevos resultados ayuden a entender mejor lo que está pasando en el interior del tumor y, tal vez, permitan diseñar en un futuro nuevas terapias más eficaces para esta enfermedad letal.

Este hallazgo es el resultado de una estrecha colaboración entre la investigación básica y la clínica. El doctor Víctor J. Yuste, investigador del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la UAB y del Instituto de Neurociencias de la UAB, ha liderado un equipo multidisciplinar de investigadores de investigación básica, neurooncólogos, patólogos y neurocirujanos del mismo la Instituto de Neurociencias, del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge, la Universidad de Barcelona, ​​el Hospital Universitario de Bellvitge y el Instituto Catalán de Oncología.


FUENTE: Agencia SINC

martes, 22 de diciembre de 2015

Oncólogos reclaman la instalación en España de una Unidad de Protones

Oncólogos que participan en Valencia en el 18 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) han reclamado la instalación en España de una Unidad de Protones para el tratamiento específico de tumoraciones.

Durante el encuentro, que concluye este sábado con el lema «Tratamiento preciso y personalizado contra el cáncer», cerca de novecientos profesionales de la oncología radioterápica (oncólogos, técnicos y enfermeros) han actualizado conocimientos y analizado las últimas novedades, según un comunicado de la organización.

Los especialista han puesto de manifiesto la necesidad de que España cuente con una Unidad de Protones, ya que los tratamientos de protonterapia «permiten tratar tumores con precisión desconocida hasta el momento de forma segura y eficiente».

James Metz, director del Instituto de Oncología Radioterápica del Hospital de la Universidad de Pennsylvania, ha corroborado hoy durante su intervención en el Congreso las «propiedades únicas» de los protones.

Según Metz, la dosis administrada mediante protonterapia «se focaliza en el tumor, salvando los tejidos sanos circundantes y reduciendo posibles efectos secundarios».

«Estamos empezando a vislumbrar el verdadero impacto de la protonterapia en la oncología debido a la creciente madurez tecnológica, con nuevas técnicas como el 'pencil beam scanning' o innovadores sistemas de imagen con costes cada vez menores», ha señalado.

Una técnica «esperanzadora»
La protonterapia ya cuenta con 39 centros en todo el mundo y en la actualidad hay en construcción en Países Bajos (3), Reino Unido (2), Francia (2), Polonia (1), Rusia (1), Dinamarca (1), China (2), India (2), Malasia (1) y Japón (2).

«Es una esperanzadora técnica que promete mejores resultados debido a una distribución mucho más precisa del tratamiento», apunta el especialista.

Según Metz, los esfuerzos iniciales de la protonterapia se han centrado casi exclusivamente en el cáncer de próstata, pero la rápida evolución de esta técnica «está extendiendo su investigación clínica a otras localizaciones, en combinación con otras terapias -como la quimioterapia-».

En la actualidad, en el centro donde trabaja Metz se trata una gran variedad de patologías, donde destacan los tumores gastrointestinales (páncreas especialmente) y de pulmón, que suponen un 40 % del total. Por detrás están los pediátricos (15 %), los de próstata (15 %), los de cabeza y cuello (10 %) y los de cerebro (10 %).

«El futuro de esta avanzada tecnología es realmente esperanzador, en espera de los resultados de varios ensayos clínicos prometedores que se están llevando a cabo en patologías que suponen un reto para la radioterapia convencional», señala.

Por último, ha señalado que dado que costes continúan reduciéndose «cada vez más pacientes tienen acceso a esta técnica, y los ensayos clínicos irán definiendo sus indicaciones».


FUENTE: ABC Salud

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Un tratamiento más efectivo contra el cáncer combina radioterapia y células madre

Un equipo internacional de científicos, liderado por expertos de la Universidad de Granada (UGR), ha demostrado que las células madre mesenquimales (MSC, por sus siglas en inglés) pueden servir como agentes potenciadores de los efectos locales y sistémicos de la radioterapia, es decir, aquellos que afectan al tumor irradiado y a las células tumorales situadas a distancia de las irradiadas.

Este descubrimiento, que ha sido publicado en la revista Oncotarget, podría servir para lograr una radioterapia más efectiva, y sugiere que dicha terapia podría ser, además de un tratamiento local y regional exitoso, también una nueva modalidad terapéutica en el cáncer sistémico.

Las MSC son un tipo de células madre, presentes en una amplia variedad de tejidos (médula ósea, sangre y tejido del cordón umbilical, piel, tejido graso o muscular…) y capaces de producir distintas células especializadas que se encuentran en los tejidos del cuerpo humano. Por ejemplo, se pueden diferenciar (o especializar) en células de cartílago (condrocitos), células óseas (osteoblastos) y células grasas (adipocitos).

El "efecto de vecindad"

Los científicos, pertenecientes al Centro de Investigación Biomédica de la UGR, al Instituto de Parasitología y Biomedicina (CSIC), la Universidad de Heidelberg (Alemania) y el Hospital Universitario San Cecilio de Granada, han estudiado la sensibilidad celular al efecto de vecindad o espectador (efecto que se produce en células cercanas a las directamente expuestas a la radiación), utilizando para ello un conjunto de líneas de células cancerosas y las células madre mesenquimales derivadas de estroma del cordón umbilical, incluyendo la activación de MSC con radioterapia.
Como explica el autor principal de esta investigación, José Mariano Ruiz de Almodóvar, catedrático del departamento de Radiología y Medicina Física de la UGR, "las MSC poseen un enorme potencial para el tratamiento de cánceres, ya que son capaces de alojarse en el interior de los tumores y cuando son preactivadas –o cuando se activan directamente mediante radiación 'in vivo'– secretan citoquinas y proteínas supresoras de tumores, que producen una mejora muy significativa en los mecanismos del control que la radiación ionizante ejerce sobre los tumores.

El estudio, realizado sobre modelos tumorales implantados en el ratón, ha demostrado experimentalmente que cuando se combina la radioterapia con el tratamiento con células MSC, tanto en los tumores irradiados como en los situados a cierta distancia de los irradiados, se reduce la velocidad de crecimiento tumoral a causa de la disminución del índice de proliferación del tumor y del incremento de la muerte de las células neoplásicas.


FUENTE: agenciasinc.es

lunes, 7 de septiembre de 2015

Nuevo proyecto de investigación en radiodiagnóstico para tumores cerebrales


El despacho de Beatriz Asenjo pega prácticamente pared con pared con la sala de resonancias del Hospital Regional de Málaga (Carlos Haya). Allí, su equipo de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de Diagnóstico por la Imagen (que abarca rayos y medicina nuclear) escanea a pacientes a diario y trata con compañeros médicos del resto de especialidades. Todos confían en su criterio como especialista en radiodiagnóstico a la hora de analizar las imágenes y fijar qué tipo de protocolo o tratamiento seguir con el enfermo.

Es por ello que, a sus 52 años, esta granadina afincada en Málaga desde hace ya más de dos décadas ha participado en numerosos proyectos de investigación como asociada, pero es ahora cuando va a dirigir uno por primera vez, pensado para tratar a personas con gliomas, el tipo de tumor cerebral maligno más frecuente.

La iniciativa, concebida junto a Félix Navarro, radiofísico del Hospital, pasa por «exprimir» al máximo todos los datos e información que puede aportar una resonancia magnética y determinar así el tratamiento de un enfermo con un glioma que sigue en progresión, pese a haber pasado ya por el protocolo inicial de radioterapia y quimioterapia.

«La idea es que no todos los progresos de los tumores se puedan tratar igual», explica Beatriz Asenjo, que ha visto cómo muchos de estos pacientes tampoco responden a los fármacos antiangiogénicos y se ven obligados a pasar por sus efectos secundarios para nada. Para evitarlo, en el proyecto se analizará si la llamada imagen potenciada en difusión (un tipo de secuencia de resonancia magnética) y los datos que se obtengan de ella pueden actuar como factor de pronóstico, y saber así si el enfermo puede responder o no a la terapia antiangiogénica.

La línea de trabajo

Se trata de una investigación pionera, para convertir la imagen del escáner en valores numéricos fiables en los que los médicos puedan confiar a la hora de diagnosticar. El trabajo va en la línea de la tesis que Beatriz Asenjo sostiene desde que empezó a practicar la medicina como residente en oncología: las posibilidades que ofrece la radiología son enormes y muchas están por explorar a pesar de los avances tecnológicos.

«El potencial de la imagen como biomarcador es cada vez mayor. La resonancia es ya un arma poderosa, porque lleva tiempo siendo una parte fundamental para la toma de decisiones pero cada vez lo va a ser más», afirma la directora de la UGC, quien se muestra especialmente ilusionada con este proyecto, dado que no es «nada frecuente» que un servicio de rayos lidere una investigación y que esta sea financiada por la Junta de Andalucía.

Durante el proyecto, con una duración de dos años y a lo largo del cual se pretende trabajar con una muestra de entre 80 y 90 pacientes (todos desde Málaga), contará con la colaboración de los físicos Pedro Galán y Félix Navarro y de la empresa Brain Dynamics, con sede en el Parque Tecnológico y especializada precisamente en gestión de datos en el ámbito de la neurociencia.

Este trabajo liderado por malagueños vendría a dar una vuelta de tuerca más a la secuencia en difusión
Sus técnicos serán los encargados de estudiar y desarrollar un ‘software’ informático que será el que convierta en números las imágenes salidas del escáner. No en vano, Beatriz Asenjo resalta que de una resonancia magnética pueden salir hasta 3.000 imágenes que suponen una «potente» carga de información que hay que simplificar a través de las matemáticas.

Este trabajo liderado por malagueños vendría a dar una vuelta de tuerca más a la secuencia en difusión, abriendo la puerta a la mejora en el diagnóstico y tratamiento de otro tipo de tumores y enfermedades a través de esta técnica. Aunque la financiación no la recibieron hasta el verano, llevan tiempo trabajando y ya han recogido los datos de casi un tercio de los pacientes.

Para esta investigadora, el proyecto va en la línea de huir cada vez más de los tratamientos estándar y apostar por los «tratamientos personalizados, casi como un traje», especialmente para los enfermos de cáncer.


FUENTE: Diario Sur

lunes, 27 de abril de 2015

Dosis única de radioterapia, la esperanza para reducir al máximo la toxicidad


Una técnica auspiciada por una nueva herramienta, desarrollada en Estados Unidos, suma los efectos de la quimio en un tratamiento concentrado

«¿Puede la innovación tecnológica marcar la diferencia en el ciclo asistencial de oncología?», se pregunta Ronald de Jong, vicepresidente ejecutivo de Philips. La cuestión marcaba el arranque del congreso sobre investigación del cáncer celebrado en la prestigiosa Fundación Champalimaud de Lisboa, junto a la Torre de Belém.
La firma holandesa tiene un protagonismo esencial en los nuevos avances, que determinan verdaderos saltos cualitativos en la lucha contra la enfermedad. Y los expertos reunidos no hacían más que confirmarlo: Carlos Cordón-CardóCelso MatosCristina Bescós y el director del centro, Zvi Fuks.
La llamada «dosis única» de radioterapia se convirtió en el hallazgo estelar de la jornada. Se trata de una técnica auspiciada por una nueva herramienta, desarrollada en Estados Unidos y que suma los efectos de la quimio en una especie de tratamiento concentrado.
Sólo se aplica una vez e incrementa la precisión incisiva hasta el punto de que apenas provoca efectos colaterales en las células sanas que rodean la zona del tumor. La consecuencia es queel riesgo de toxicidad se reduce a sólo un 2%, con lo cual la medida resulta más efectiva y actúa mejor para curar al paciente.

Radiografías de última generación

Las nuevas tecnologías también facilitan un diagnóstico más rápido y exacto, sobre todo en los casos de cáncer de colon, rectal o de páncreas. Se pueden realizar ya «radiografías» de última generación, que permiten visualizar las huellas de la patología con más exactitud. Así, por ejemplo, los especialistas pueden disponer de imágenes en alta definición y en tiempo real que acreditan la evolución del enfermo.
En medio de las ponencias, se rubricó un acuerdo estratégico entre Philips y Champalimaud para «investigar y gestionar de manera efectiva la atención a los pacientes a lo largo de todo el ciclo de cuidado». Un esquema de trabajo que contempla «screening», diagnóstico, tratamiento, recuperación y seguimiento.
El plan supone una evaluación tecnológica, evaluación de requisitos clínicos, diseño de procesos para la transición del hospital al hogar o evaluación de la habilitación y las herramientas de apoyo necesarias para los pacientes. Sin olvidar la creación de un proyecto piloto que incluya herramientas de investigación y evaluación de los resultados esperados para facilitar la ampliación del proyecto.
Cuando el convenio se ponga en marcha, la Fundación Champalimaud (visitada en varias ocasiones por Doña Sofía) culminará su lugar como institución de referencia para «la innovación en el campo de la telemedicina y las soluciones de atención domiciliaria en Europa».
FUENTE: ABC