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martes, 21 de junio de 2016

Usan “microburbujas” para llevar la quimioterapia al cerebro

Uno de los grandes problemas para llevar medicación directamente al cerebro está a punto de ser solucionado.

Ese “problema” se llama barrera o membrana hematoencefálica, una suerte de muralla biológica que impide que sustancias demasiado grandes logren llegar a nuestro órgano pensante, incluidos muchos de los fármacos que usamos actualmente (como la quimioterapia). Esto es bueno y malo a la vez, pues protege a nuestro cerebro de toxinas cerebrales, pero impide que podamos tratarlo de algunas enfermedades.

Ahora, gracias a un grupo de investigadores franceses, cuyo trabajo se ha publicado en Science Translational Medicine, es posible que el problema con el tratamiento de tumores cerebrales pueda solucionarse gracias a microburbujas de quimioterapia.

Microburbujas de quimioterapia, ¿la solución contra el cáncer cerebral?

Aunque se probó un método similar con el Parkinson, usando “burbujas celulares” para llegar medicación directamente a las neuronas y que no fuesen reconocidas como toxinas por la barrera hematoencefálica, esta vez el método es un poco distinto. No se mandarán microburbujas de quimioterapia directamente al cerebro, sino que dichas microburbujas servirán para abrir temporalmente la barrera y dejar pasar grandes dosis de fármacos.

Si los resultados de la investigación son positivos, los tumores cerebrales no serían el único objetivo de esta nueva forma de tratamiento, ya que las enfermedades neuronales como el Alzheimer, el Parkinson o incluso las secuelas de los ictus podrían recibir tratamiento gracias a este novedoso método.

¿Cómo funcionan las microburbujas de quimioterapia?

El procedimiento de estas microburbujas es un poco complejo. En primer lugar se inyectarían pequeñas burbujas de gas en la sangre envueltas por un revestimiento natural. Tan solo duran 4 minutos pero, a la vez, se aplicaría un ultrasonido directamente en un área específica del cerebro. Esto haría que las burbujas vibrasen, abriendo la barrera hematoencefálica. De momento tan solo se ha probado en 15 voluntarios afectos de un tumor llamado glioblastoma cerebral

Durante los ensayos clínicos se está usando un dispositivo llamado SonoCloud implantado dentro del cráneo de los voluntarios, haciendo la técnica más precisa, junto al uso de un medicamento quimioterápico llamado carboplatino. Con tan solo 2 minutos de uso el dispositivo consigue hacer llegar el medicamento al cerebro.

Según los primeros resultados, tras un máximo de seis tratamientos de este estilo al mes, la resonancia magnética indicaba que la cantidad de quimioterapia era cinco veces mayor en el cerebro que usando los tratamientos habituales. De momento es complicado saber los efectos de este novedoso tratamiento a largo plazo, y evidentemente será necesaria más investigación al respecto durante muchos años, con un mayor número de pacientes, para poder asegurarnos una eficacia y seguridad.


FUENTE: www.omicrono.com/

viernes, 10 de junio de 2016

Descubren un mecanismo para revertir la resistencia a antiangiogénicos

El nintedanib -un TKI con resultados hasta ahora superiores a los antiguos sorafenib o sunitinib- acaba de recibir la aprobación para el tratamiento del cáncer de pulmón avanzado por las agencias del medicamento de Estados Unidos (FDA) y Europa (EMEA).
Por eso, con el fin de prolongar el tiempo durante el cual el paciente se beneficia del tratamiento, “es importante definir los mecanismos de resistencia adquirida a los TKI”, explican los autores el trabajo.

El mecanismo de los tumores

El desarrollo de los tumores está soportado por vasos sanguíneos anormales que reducen el oxígeno (hipoxia) en estos tejidos.
Esa falta de oxígeno desencadena un cambio en el metabolismo celular, conocida como efecto Warburg, por el cual las células tumorales consumen hasta 20 veces más cantidad de glucosa que las normales, prescindiendo así de los motores habituales de las células: las mitocondrias.

El tratamiento con TKI impide el metabolismo descontrolado de glucosa en las células tumorales, según las observaciones de Miguel Quintela-Fandino, jefe de la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer de Mama del CNIO, y su equipo.
Esto, que debería provocar la muerte por inanición de las células cancerígenas, no siempre tiene el efecto letal deseado.
Muchos tumores resisten, invirtiendo la fuente de energía y volviendo a la respiración mitocondrial.

Pero en este mecanismo adaptativo necesario para la supervivencia del tumor, los investigadores del CNIO han descubierto también una oportunidad para atacar a las células cancerígenas.

Ensayo en ratones

“Cuando una fuente energética (la glucólisis) se limita farmacológicamente, los tumores se vuelven vulnerables a la inhibición de otra (metabolismo mitocondrial)”, señalan los autores.
Los investigadores pusieron a prueba esta hipótesis en ratones con cáncer de mama a los que trataron con el TKI nintedanib.
Con ello, observaron que al añadir un antidiabético a los antiangiogénicos inhibe el crecimiento tumoral hasta en un 92 %.
En los modelos de ratón con cáncer de pulmón, el tratamiento prolongó la supervivencia media de los ratones más de un 40 %.

Lo más interesante de este proyecto es que tiene una aplicación inmediata, precisa la nota del CNIO.


FUENTE: EFE

lunes, 6 de junio de 2016

Doble trasplante de células madre evita que progrese neuroblastoma infantil

Un doble trasplante de células madre del paciente, junto a quimioterapia, logra que sigan con vida y libre de enfermedad, tres años después de tratamiento, la mayoría de los niños con neuroblastoma, un cáncer cerebral infantil de alto riesgo.

Este es el resultado de un estudio del Consorcio de Oncología Infantil de Estados Unidos seleccionado para su presentación hoy en la sesión plenaria del congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), que se celebra en Chicago hasta el 7 de junio con más de 35.000 especialistas en cáncer.

Además del estudio del neuroblastoma, otros tres trabajos sobre avances en mieloma, glioblastoma y cáncer de mama han sido seleccionados para su presentación en la sesión plenaria entre más de 5.000 registrados en esta 52 edición.

Aunque el neuroblastoma es un cáncer poco común en general, con sólo 700 nuevos diagnósticos por año en Estados Unidos, es el segundo tumor sólido más común en los niños y aparece con más frecuencia en menores de seis años.

Menos de 50% de los niños con neuroblastoma de alto riesgo sobrevive cinco o más años después del diagnóstico.

El estudio en fase III presentado hoy en rueda de prensa previa a la sesión plenaria refleja que, a los tres años de tratamiento, el 61,4% de los pacientes que recibieron un trasplante doble estaban vivos y libres de cáncer, en comparación con el 48,4% de los que recibieron un trasplante simple.

El 88% de los niños, con una media de tres años, tenían enfermedad en estadio cuatro, avanzado, y el 38,2% tienen una anormalidad genética de alto riesgo de tumores denominada amplificación de MYCN.

Los efectos secundarios fueron similares entre el trasplante simple y doble. "Aún así, este es un enfoque más agresivo y tendrá que ser seguido de cerca para observar los efectos secundarios a largo plazo en estos niños", explicó Stephen P. Hunger, especialista en cánceres pediátricos.

Otro de los trabajos de la sesión plenaria se refiere a resultados iniciales de un estudio de fase III que mostró que el fármaco de inmunoterapia daratumumab (combinado con un inhibidor y quimioterapia) redujo el riesgo de progresión de cáncer en un 70% en mieloma múltiple refractario.

Daratumumab, el primer anticuerpo monoclonal aprobado para el mieloma múltiple, se dirige a una proteína en la superficie de las células cancerosas llamado CD-38.

El mieloma es un cáncer de las células plasmáticas, las que producen anticuerpos para combatir las infecciones. Es poco común y 114.250 personas fueron diagnosticadas en todo el mundo en 2012.

Respecto al glioblastoma, se trata de un tratamiento con quimiorradiación (dosis de temozolomida durante la radiación de corta duración) que redujo en un 33% el riesgo de muerte en los ancianos con este cáncer.

El glioblastoma es el tumor cerebral primario más común en los adultos y se encuentra entre las cinco primeras causas de muerte por cáncer. La edad media de diagnóstico es de 64 años.

El último de los trabajos destacados en ASCO se refiere a un ensayo clínico que refleja que la ampliación del tratamiento con letrozol de cinco a diez años para mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama hormonodependiente temprano reduce un 34% el riesgo de recaída.

FUENTE: La Vanguardia

miércoles, 11 de mayo de 2016

Una terapia experimental detiene los tumores cerebrales resistentes al tratamiento

Un equipo de investigadores del Centro Médico del Hospital Infantl de Cincinnati, en Estados Unidos, informa este lunes en la revista 'Cancer Cell' sobre una terapia experimental que en pruebas de laboratorio sobre células humanas y modelos de ratón detiene agresivos cánceres cerebrales mortales llamados glioblastomas resistentes al tratamiento y gliomas de alto grado.

  Al probar una estrategia terapéutica de varios pasos, los científicos han encontrado una manera de utilizar una terapia génica para apagar un gen implicado en la formación de gliomas de alto grado llamado Olig2. La proteína codificada por Olig2 se expresa en la mayoría de los gliomas y la extracción del gen Olig2 detiene el crecimiento del tumor, mientras la elimina de las células productoras de Olig2 bloquea la formación de tumores.

  "Encontramos que la eliminación de la división de las células que expresan Olig2 bloquea el inicio y la progresión del glioma en modelos animales y muestran que Olig2 es el árbitro molecular de la adaptabilidad genética que hace de los gliomas de alto grado agresivos y resistentes al tratamiento", explica el doctor Qing Richard, investigador principal y director científico del Centro de Tumores Cerebrales en el Hospital Infantil de Cincinnati.

  "Al encontrar una manera de inhibir Olig2 en las células que forman tumores, hemos sido capaces de cambiar la formación de las células tumorales y sensibilizarlas al tratamiento molecular. Esto sugiere una prueba de principio para la terapia estratificada en distintos subtipos de gliomas malignos", añade.

  El estudio actual se puede aplicar a los gliomas cerebrales de alto grado y un tumor fatal del tronco cerebral llamado DIPG (glioma pontino intrínseco difuso), que expresa Olig2 y es inoperable debido a su ubicación en una región del cerebro que controla las funciones vitales. Incluso si estos tipos de cáncer responden inicialmente a un tratamiento específico, se adaptan mediante la búsqueda de soluciones genéticas/moleculares, evaden el tratamiento y continúan creciendo.

  Los investigadores advierten que el enfoque terapéutico experimental que describen requiere una amplia investigación adicional y sigue estando lejos de posibles pruebas clínicas, pero el doctor Lu dice que los datos son un avance importante en la investigación. El estudio actual ha detectado una potencial grieta en la armadura molecular de estos tipos de cáncer que --incluso después de una ronda inicial de un tratamiento exitoso-- casi siempre provocan recaída y matan a los pacientes que los reciben.

  Los cánceres se forman a partir de precursores de células de soporte del cerebro llamadas oligodendrocitos, que ayudan a generar el aislamiento de las conexiones neuronales. Olig2 aparece en las primeras etapas de desarrollo de las células del cerebro. A través de un extenso análisis de células cancerosas del cerebro humano y modelos de ratones, los científicos observaron la expresión Olig2 en la etapa inicial de la división y la reproducción de las células en los tumores.

  Olig2 contribuye a la transformación de las células precursoras normales en células malignas anormales que se dividen incontrolablemente. En el contexto de la formación de células de cáncer, los autores vieron procesos moleculares de accionamiento de Olig2 que permiten que la formación de células de glioma sea altamente adaptable y susceptible a los efectos promotores de tumor de cambios genéticos adicionales.

  Luego, los investigadores decidieron eliminar la división celular de células OLIG2-positivas durante la formación de tumores. Para utilizar un enfoque que se traduzca más rápido del laboratorio a la clínica, probaron con éxito una terapia génica que utiliza un virus del herpes simple (vector viral) diseñado para entregar un gen suicida en la replicación de las células cancerosas OLIG2 positivas. Lo administraron junto a un fármaco anti-herpes ya en uso clínico, ganciclovir (GCV). Los tumores en los que se eliminó OLIG2 no fueron capaces de crecer.

  Los investigadores también encontraron que después de la inhibición de Olig2, la formación de células cancerosas del cerebro cambió de dirección y composición molecular, desde células similares a los precursores de oligodendrocitos a asumir características de las células del cerebro similares a astrocitos. Continuaron formando tumores a pesar de que estas nuevas células de cáncer de cerebro como astrocitos producen el gen del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) a altos niveles.

  El EGFR es un objetivo común y eficaz para los medicamentos de quimioterapia usados clínicamente para el tratamiento de tumores como el cáncer de mama. En repetidas pruebas en modelos de ratón, la inhibición de Olig2 impulsó las células formadoras de glioma a transformarse en células de similares a astrocitos que expresan EGFR.

  Luego, en pruebas posteriores y repetidas en células de cáncer como astrocitos en modelo de ratón y humanas transformadas, los investigadores trataron las células con un fármaco de quimioterapia dirigido a EGFR llamado gefitinib. El tratamiento detuvo el crecimiento de nuevas células tumorales y la expansión tumoral.

  Según Lu, con pruebas adicionales, la verificación y el refinamiento de la terapia experimental podría ser especialmente útil en la prevención de la recurrencia de cáncer cerebral en pacientes que han sido sometidos a una ronda inicial de un tratamiento exitoso. Añade que el nuevo enfoque de tratamiento es probable que se emplee en combinación con otras terapias existentes, como la radiación, la cirugía, otras quimioterapias y tratamientos moleculares específicos.


FUENTE: canarias7.es

miércoles, 4 de mayo de 2016

Desarrollado un tejido de nanofibras para tratar las zonas operadas de cáncer

Investigadores del Hospital Sant Joan de Déu y de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), a través de la spin-off Cebiotex, han desarrollado un tejido de nanofibras biodegradable (reabsorbible por el organismo) para hacer tratamientos locales del cáncer.

El tejido, que se puede impregnar con fármacos antitumorales, sirve para que los cirujanos puedan recubrir, durante la intervención dirigida a extirpar el tumor, la zona operada para eliminar los restos tumorales que puedan haber quedado.

El producto ya está patentado por el Hospital Sant Joan de Déu y la UPC, y licenciado en Cebiotex, que tiene su sede en el Parque Científico de Barcelona (PCB).

Según ha explicado la UPC en un comunicado, este sistema de administración local del tratamiento antitumoral resulta menos tóxico y más efectivo que el habitual tratamiento de consolidación después de la cirugía, la radioterapia.

El objetivo final sería poder evitar los tratamientos de radioterapia y los efectos secundarios que conlleva.

El tratamiento consiste en la colocación de la membrana en el lecho quirúrgico después de la extracción del tumor, para que actúe directamente en la zona afectada y con altas concentraciones de fármaco.

Los investigadores han probado la eficacia de este nuevo sistema de administración del tratamiento antitumoral en animales y han iniciado los trámites para obtener la autorización de la Agencia Europa del Medicamento (EMA), y así poder iniciar las fases pre-clínica y clínica de su primer fármaco orientado al tratamiento de los Sarcomas de Tejidos Blandos (STS).

Para desarrollar el proyecto, en 2012 se constituyó Cebiotex, una empresa de base tecnológica surgida del InnotexCenter/INTEXTER de la UPC, participada por 58 inversores privados y el Hospital Sant Joan de Déu.

Uno de los cofundadores es Joan Bertran, un ingeniero textil que vivió muy de cerca la muerte de la hija de un amigo y propuso a los investigadores de la UPC y de Sant Joan de Déu trabajar en la creación de biomateriales que dieran una solución médica a los tumores.

El primer producto ha sido diseñado para tratar los sarcomas de tejidos blandos, pero en el futuro se desarrollarán nuevos biomateriales para tratar otros tumores infantiles y de adultos.

En los adultos se desarrollarán productos para el cáncer de colon, de mama, de ovario, de páncreas, y glioblastoma (tumor cerebral), y en niños las dianas serán cánceres como el neuroblastoma, glioblastoma, rabdomiosarcoma, osteosarcoma o el sarcoma de Ewing.

El cáncer es la enfermedad que causa más muertes infantiles en toda Europa: anualmente, mueren 300 menores de 14 años en España, y 3.000 en Europa.

Se estima que en todo el mundo se diagnostican 250.000 nuevos casos al año, 90.000 de los cuales no sobreviven.

Sin embargo, en los últimos 20 años, la Agencia de Alimentos y Medicamentos estadounidense sólo ha aprobado tres nuevos fármacos antitumorales para uso pediátrico, ya que por su baja frecuencia (en comparación con el cáncer en adultos) no suele recibir mucha atención por parte de la industria farmacéutica ni los fondos de inversión que aceleran el desarrollo de nuevos fármacos.

El pasado 15 de abril Cebiotex S.L. lanzó la segunda ronda de financiación puente de 300.000 euros orientada a inversores privados que quieran adquirir participaciones en la empresa, a través de la plataforma europea de crowdfunding en biotecnología CapitalCell (http://www.capitalcell.net/), que recientemente ha sido acreditada por la Generalitat como entidad de financiación alternativa.


FUENTE: El Periódico de Aragón

jueves, 25 de febrero de 2016

El láser permite superar la barrera hematoencefálica para tratar los tumores cerebrales

El cerebro de los seres humanos está rodeado por una tupida capa de células endoteliales y gliales que, cual muralla, evita la entrada de las bacterias y los productos tóxicos. Una capa que, denominada ‘barrera hematoencefálica’, es tan eficaz que tampoco puede ser superada por la mayoría de los fármacos. Es el caso, entre otros, de muchos fármacos quimioterápicos, por lo que la eficacia de la barrera hematoencefálica puede acabar resultando contraproducente para los pacientes que desarrollan un tumor cerebral. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Florida en Gainesville (EE.UU.) han desarrollado una nueva técnica que, basada en el láser, abre una ‘ventana temporal’ de más de seis semanas en esta barrera, lo que permite que los fármacos quimioterápicos puedan alcanzar el cerebro y, así, tratar los tumores cerebrales –entre otros, el glioblastoma, uno de los tumores más comunes y mortales del cerebro, con una supervivencia media que no excede de los 12-15 meses.

Como destaca David D. Tran, director de esta investigación publicada en la revista «PLOS ONE», «nuestro descubrimiento ofrece la posibilidad de que una gran cantidad de fármacos que eran ineficaces al no poder superar la barrera hematoencefálica puedan ser ahora utilizados en la lucha contra el glioblastoma».

Así, explica David Tran, «esperamos que nuestro hallazgo ayude a aumentar la supervivencia de los pacientes. Y es que a día de hoy contamos con varios fármacos que deberían ser eficaces en el tratamiento de los tumores cerebrales».

‘Freír’ el tumor

En el estudio, los investigadores observaron que la técnica de ‘ablación por láser guiada por imagen por resonancia magnética’, hasta ahora empleada únicamente para tratar de destruir directamente los tumores cerebrales, es capaz de abrir un espacio localizado en la barrera hematoencefálica.

Concretamente, el láser eleva la temperatura del área cerebral en la que es irradiado. De ahí que a día de hoy haya sido utilizado para ‘calentar’ –o más bien ‘freír’– las células tumorales cerebrales hasta que acaban muriendo. Sin embargo, esta irradiación tiene una segunda consecuencia: cuando las temperaturas no son excesivas, la barrera hematoencefálica que rodea el tumor se abre temporalmente sin que se dañen las neuronas del cerebro.

Por ello, los investigadores utilizaron la ablación por láser en 14 pacientes con glioblastoma en tratamiento con doxorrubicina, fármaco quimioterápico utilizado en diversos tipos de cáncer y que, por lo general, es incapaz de superar la barrera hematoencefálica.

Y el uso del láser, ¿mejoró el pronóstico de los pacientes? Pues como indica David Tran, «los resultados preliminares sugieren una posible mejora de la supervivencia cuando se administra la quimioterapia entre la cuarta y sexta semanas de apertura en la barrera hematoencefálica».

Ventana temporal

Es más; según los autores, la apertura de la barrera también podría facilitar la llegada al tumor de distintas células del sistema inmune. De hecho, como indica David Tran, «los primeros resultados sugieren que la ablación por láser podría ayudar al sistema inmune del organismo a atacar el tumor».

Sin embargo, como reconocen los propios autores, los resultados han sido alcanzados con una muestra de pacientes excesivamente pequeña. Sea como fuere, destaca el director de la investigación, «creemos que los resultados son suficientes para mostrar que la ablación por láser crea una apertura crucial en la barrera hematoencefálica. Además, estos son sólo los resultados iniciales de un estudio más grande en desarrollo en el que participan 40 pacientes».

Concretamente, los investigadores esperan terminar su estudio sobre la ablación por láser y el tratamiento con doxorrubicina en un plazo de 12 meses. Y para entonces, de confirmarse los resultados, «nos encontraremos en disposición de testar la efectividad de un gran número de fármacos», concluye David Tran.


FUENTE: ABC

lunes, 9 de noviembre de 2015

Primer ensayo con inmunoterapia en el tumor cerebral más agresivo


El glioblastoma multiforme es considerado el tumor cerebral más agresivo y es que, pese a que se logre extirpar con éxito en la cirugía, la mayor parte de los pacientes acaba sufriendo una recaída en poco tiempo. Para tratar de frenar ese curso natura de la enfermedad, 29 pacientes españoles van a iniciar en la Clínica Universidad de Navarra un ensayo clínico con un fármaco que ya se está administrando con éxito en casos de melanoma.

Por primera vez, este ensayo clínico va a tratar este agresivo cáncer cerebral con un fármaco inmunoterápico, que trata de 'emplear' las propias defensas del organismo para que sean ellas las que ataquen a las células tumorales. Nivolumab, que así se llama el medicamento, ya está autorizado para pacientes con cáncer de piel y para ciertos tipos de cáncer de pulmón.

Como explica a EL MUNDO el doctor Ignacio Melero, codirector del Servicio de Inmunología e Inmunoterapia de la clínica navarra e investigador principal de este ensayo, los primeros resultados se esperan en el plazo de "año o año y medio".

Como él mismo explica, el glioblastoma multiforme es el cáncer cerebral más frecuente y más agresivo (afecta a seis de cada 100.000 personas al año en España). "Incluso con las mejores técnicas quirúrgicas, guiadas mediante fluorescencia, sabemos que siempre quedan células tumorales ocultas más allá de los visible, porque éste es un tumor que infiltra de una manera muy particular el tejido cerebral", explica telefónicamente desde Pamplona.

En la actualidad, administrar radio y quimioterapia después de la cirugía logra retrasar unos meses esa inevitable recaída.

Lo que el nuevo ensayo con 29 pacientes tratará de demostrar es si administrando además la inmunoterapia, antes y después de la cirugía, se logra mejorar el mal pronóstico de estos pacientes. Concretamente, prosigue Melero, se administrará nivolumab (del laboratorio Bristol Myers) en pacientes recién diagnosticados (antes y después de pasar por el quirófano), así como en pacientes que ya fueron operados pero que han recaído y vuelven a ser candidatos a cirugía.

Aunque existen varios ensayos clínicos en el mundo con distintos tipos de inmuinoterapia para hacer frente a los tumores cerebrales, éste es el primero que se lleva a cabo con este fármaco ya autorizado. El hecho de que los 29 pacientes vayan a ser operados y tratados en la Clínica de Navarra, explica Melero, responde al hecho de que es importante homogeneizar la cirugía lo máximo posible, en un tumor cuyo pronóstico está muy ligado a la capacidad del cirujano de extirpar inicialmente la mayor cantidad de tumor visible posible.

Nivolumab ha sido uno de los primeros fármacos inmunoterápicos en llegar al mercado, con prometedores resultados en pacientes con melanoma, cáncer de pulmón y de riñón. Su mecanismo de acción consiste en 'desbloquear' los frenos que el tumor ha sido capaz de imponer al sistema inmune para que las células defensivas no ataquen a las tumorales. "Es como si [el medicamento] no dejase que el cáncer pise el pedal de freno", explica.


FUENTE: El Mundo

jueves, 15 de octubre de 2015

Prometedor hallazgo científico sobre el cáncer de cerebro

Puerto Rico es el escenario científico donde un diestro grupo de investigadores han logrado evitar la recurrencia de células cancerosas del gioblastoma multiforme y la reducción del tumor, indicaron en exclusiva a la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP) Kimberleve Rolón-Reyes y la doctora Lilia Kucheryavykh, catedráticas del Departamento de Bioquímica de la Universidad Central del Caribe (UCC) de Bayamón.

El gioblastoma multiforme es uno de los cánceres cerebral más agresivos con una probabilidad de vida de 14 a 18 meses. Actualmente el tratamiento para esta población consiste en la remoción total del tumor en el área del cerebro, pero lamentablemente la recurrencia del tumor es muy alta y por tal razón, el estudio constituye una nueva esperanza para estos pacientes.

La investigación se enfoca en la búsqueda de nuevas alternativas de tratamientos para este tipo de cáncer buscando cómo la microglía (células del sistema inmune del cerebro) promueven la dispersión de las células cancerosas y trabajan para bloquear el ambiente molecular que permite la recurrencia de estas a través un agente farmacológico denominado PF-562271, que reduce la migración de las células gliomas en modelos de animales.

“En modelos animales hemos encontrado que una proteína llamada Pyk2 (proline rich tyrosine kinase) es la proteína responsable de la interacción entre las células del glioma y las células inmunes. En condiciones de laboratorio logramos inhibir la proteína Pyk2 con el agente farmacológico PF-562271 y reducir la migración de las células glioma pero los modelos animales pueden variar significativamente en comparación a condiciones humanas”, explicó la doctora Kucheryavykh.

Además, ambas científicas recalcaron que aunque su hipótesis deberá continuar siendo corroborada en sus laboratorios, estos hallazgos podrían en un futuro mejorar significativamente la calidad de vida de estos pacientes, pues este tipo de tumor aún constituye uno de los grandes retos a nivel científico por su manera agresiva de atacar la masa del cerebro.

“Es muy importante verificar nuestra hipótesis e investigar la efectividad de la aplicación de PF-562271 en tejido glioma humano. Es por esta razón que actualmente nuestro laboratorio ha establecido una estrecha colaboración con el Dr. Luis Almodovar del Hospital HIMA San Pablo de Caguas y con el laboratorio del Dr. Alfredo Quiñones-Hinojosa, en Johns Hopkins School of Medicine en Baltimore”, detalló.

No obstante, Rolón Reyes destacó que la combinación de la quimioterapia actual en conjunto con el compuesto farmacológico han reducido también el tamaño de los tumores haciéndolos menos invasivos. Cabe resaltar que ambas científicas utilizan también muestras reales de tumores de gioblastoma multiforme, algo que constituye un paso importante en el estudio de este cáncer pues dichas muestras no son adquiridas con facilidad.

“Esto podría permitir que el paciente viva más tiempo y que el tratamiento sea más efectivo”, celebró.


FUENTE: metro.pr

viernes, 9 de octubre de 2015

Una combinación fármaco-virus mejora la eficacia contra el cáncer cerebral

Recientemente se ha desarrollado en conejos un virus para tratar el cáncer que puede combinarse con varios fármacos ya existentes contra el cáncer cerebral aportando más eficacia.

Un grupo de investigadores estadounidenses ha identificado seis componentes que aportan sensibilidad a las células cancerosas cerebrales al tratamiento con el virus desarrollado. Los resultados, publicados en la revista Neuro-Oncology, muestran que la combinación de un fármaco y el virus mixoma proporciona mejores resultados contra el glioblastoma, el tipo de tumor cerebral más común.

El virus mixoma se descubrió en conejos salvajes de Australia y algunas partes de Europa. Muestra eficacia contra las células que causan el glioblastoma recurrente en humanos. Hoy en día no hay ningún tratamiento eficaz a largo plazo para este tipo de tumor y los pacientes suelen ver su vida interrumpida tras 12-15 meses tras el diagnóstico, según afirma el National Cancer Institute estadounidense.

“Ya sabíamos que la combinación de este virus con el sirolimús aportaba más eficacia contra las células tumorales en fase inicial”, afirma Peter Forsyth, médico e investigador. “Sin embargo, queda mucho camino por recorrer”. Para esto, Forsyth formó un grupo que incluye a Grant McFadden, experto en el virus mixoma y profesor de genética molecular y microbiología. “Queremos que nuestros descubrimientos marquen una diferencia en este campo y una de las maneras de hacerlo es rediseñando los fármacos”, afirma Forsyth.  


FUENTE: immedicohospitalario.es

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Se inicia un estudio en fase II en pacientes con meningioma

La Organización Europea para la Investigación y Tratamiento del Cáncer (EORTC, por sus siglas en inglés) y PharmaMar han anunciado el comienzo de un ensayo clínico en fase II con trabectedina, comercializado con el nombre de 'Yondelis', en pacientes con meningioma en alto grado de recurrencia para evaluar su eficacia y seguridad en comparación con el tratamiento estándar.

El ensayo 'EORTC 1320' está coordinado por el Grupo de Tumor Cerebral del EORTC y el objetivo es reclutar 86 pacientes con este tumor cerebral recurrente en grado II o III, procedentes de 47 centros de 10 países (Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Noruega, España, Suiza, Holanda y Reino Unido).

El principal investigador del estudio, Mathias Preusser, de la Medical University de Viena (Austria), ha apuntado que "los datos preclínicos señalan a trabectedina y su papel en el microambiente tumoral como un potencial tratamiento para hacer frente a meningiomas malignos".

Por ello, los resultados de este ensayo "ayudarán a evaluar si este fármaco debería investigarse más a fondo como una opción terapéutica para pacientes con esta enfermedad, puesto que en la actualidad necesitan alternativas".

El principal objetivo del estudio es la supervivencia libre de progresión. Entre los objetivos secundarios se incluirán la supervivencia libre de progresión hasta seis meses, una mejor respuesta global, y la seguridad y calidad de vida de los pacientes.

"Estamos contentos de que el reclutamiento se esté llevando a cabo tan rápido, y confiamos en que el estudio continúe a este ritmo", ha explicado Emilie Le Rhun, del Hospital Universitario de Lille (Francia), donde se han registrado los dos primeros pacientes.


FUENTE: telecinco.es

viernes, 18 de septiembre de 2015

Un prometedor fármaco español contra el cáncer se queda sin dinero público

Científicos de la Universidad de Granada ven naufragar veinte años de trabajos tras probar con éxito en ratones un eficaz medicamento capaz de destruir las células que originan la metástasis.

En 2013 recibieron la última subvención del Ministerio de Sanidad. “Ya sabes, la crisis”. El tijeretazo en los fondos públicos dejó su proyecto de investigación, reconocido por la comunidad científica internacional, en puertas de un prometedor hallazgo. Quince investigadores dirigidos por Juan Antonio Marchal, médico y catedrático del departamento de Anatomía y Embriología Humana de la Universidad de Granada, han probado con éxito en ratones un fármaco eficaz contra las células madres cancerígenas, las responsables del inicio del tumor y de la metástasis, capaces de sobrevivir a los tratamientos actuales.

Es un descubrimiento prometedor que necesita dar el salto al ensayo clínico en humanos. Coste, según protocolos de las agencias europea y española del medicamento, un millón de euros. Fondos públicos disponibles, cero. Capean el temporal y se resisten a echar el cierre gracias a las muestras espontáneas de solidaridad que llevan recibiendo en los últimos meses. Desde sesiones de tuna a conciertos de rock duro para recaudar fondos. 

Reciben cartas de pacientes que se aferran a esta esperanza y que les piden que no tiren la toalla. Han creado una plataforma que permite firmar a favor de la financiación pública del proyecto y han dirigido sendas cartas a Mariano Rajoy y Susana Díaz.

El trabajo de este equipo de investigación en fármacos antitumorales se remonta veinte años atrás. Hace ocho que centraron sus estudios en las células madres cancerígenas que se encuentran en todos los tumores aunque en una proporción pequeña, aproximadamente del 3%, según el tumor y la persona. Son las responsables del inicio del cáncer y son capaces de reiniciar la enfermedad aunque aparentemente haya vencido el tratamiento. “Vimos que aunque en pequeñas proporciones estas células eran muy importantes y fue el objetivo al que decidimos dedicarnos”, explica Marchal.

Sobreviven a los fármacos actuales, son resistentes a la quimio y a la radioterapia. Eliminan y destruyen los efectos de estos tratamientos. Son células que no se dividen, permanecen en estado durmiente y pueden engañar a una resonancia magnética. De ahí que muchos tumores vuelvan a reactivarse años después cuando el paciente ya empezaba a cantar victoria. Están programadas y saben dar la orden para que la enfermedad vuelva a aparecer y se extienda. “Muchos pacientes recaen a los tres años, cuando ya creíamos que no había cáncer y es por estas células tumorales”, explica el científico granadino.

Los grandes laboratorios miran de reojo

En estrecha colaboración con la Facultad de Farmacia de Granada estos investigadores andaluces han llegado a sintetizar y ensayar más de 2.000 compuestos totalmente nuevos contra el cáncer. Desde hace seis años dieron con algunos muy eficaces para bloquear las células madres cancerígenas. El Bonzepinib es la estrella. Han hallado una metodología de aislamiento que les permite estudiar estas células en una proporción mucho más elevada de lo que aparecen en cualquier tumor. Ahora les falta un paso cualitativo clave muy importante, probar en humanos.

Sin la ayuda de las grandes empresas farmacéuticas, que normalmente no entran a financiar estos proyectos hasta que no hay ensayos en humanos, emprendieron un camino alternativo. Están a punto de obtener su patente. Se han aliado con Canvax, una mediana empresa cordobesa con la que optan a un nuevo proyecto del Ministerio de Sanidad para captar fondos, unos 300.000 euros. Hace pocos días recibieron una ayuda de la Junta de Andalucía, 30.000 euros, con la que sobreviven pero no podrán dar ningún nuevo paso.
“En ratones inducidos con células tumorales humanas la eficacia del fármaco está demostrada”, sostiene Marchal. El siguiente paso es muy costoso. Tienen que realizar un ensayo clínico en personas sanas, unos 200 voluntarios, para demostrar que la toxicidad del fármaco es baja. A partir de ahí los protocolos son muy estrictos y caros. Optan también a financiación de la Unión Europea. El catedrático no vende humo. Sabe que puede resultar o no, pero indica que las posibilidades de que funcionen son altas y es “frustrante” quedarse a las puertas del desenlace final. Distintas revistas internacionales y comunidades científicas de otros países europeas se han hecho eco de sus hallazgos.

De los quince profesionales que integran este grupo científico solo cinco son profesores funcionarios de la Universidad. Otro tiene un contrato senior con cargo al Ministerio que debe renovar cada tres años y está ahora mismo pendiente de respuesta. Dos investigadores son becarios. El resto trabajan sin sueldo ni remuneración como parte de sus tesis doctorales. La fuga de talentos ha llegado al grupo granadino. Dos de los científicos colaboran ahora mismo desde Miami, donde han obtenido una beca, y otros dos doctores se buscan la vida, una de ellas en Dinamarca.

Ante la pregunta de qué les hace seguir adelante, el doctor Marchal lo tiene claro: las muestras de apoyo de la gente. El principal impulsor es un paciente de cáncer de colón de Málaga, médico psiquiatra. Él ha puesto en marcha varios actos benéficos para recaudar fondos. Convenció a la tuna de la Universidad de Granada, a la que perteneció en su juventud, para un concierto solidario. En Mijas, el vocalista de un grupo de rock llamado Carpe Diem, también envió todo lo que recaudó con una de sus actuaciones. Ahora tiene en marcha la grabación de un vídeo con una canción original que permitiría obtener dinero en cada click. Miguel Ríos o Danza Invisible se han mostrado interesado en ayudar a esta comunidad científica. “Todo esto parte de la gente. Nosotros casi no hacemos nada”, asegura el científico.

Van a probar con el crowdfunding a través de una plataforma de mecenazgo impulsada por la Universidad de Granada. “Desde que comenzamos a tener problemas de financiación hay cada vez más pacientes, de España y fuera del país, que nos escriben y se ofrecen para que probemos en ellos el fármaco. No estamos en esa fase. Aún no. Pero sus cartas también nos ayudan a seguir adelante”, cuenta el científico granadino, que ya presentó su tesis doctoral en fármacos tumorales en 1996. Fue el principio y aquí siguen. “No vamos a tirar la toalla”, asegura. “Ahora no porque ¿y si funciona?, ¿saben lo que esto podría suponer?”. Ojalá esa pregunta tuviera respuesta.


FUENTE: El Confidencial